Has visto, verdaderamente has visto la nieve, los astros, los pasos afelpados de la brisa... Has tocado, de verdad has tocado el plato, el pan, la cara de esa mujer que tanto amás... Has vivido como un golpe en la frente, el instante, el jadeo, la caída, la fuga... Has sabido con cada poro de la piel, sabido que tus ojos, tus manos, tu sexo, tu blando corazón, había que tirarlos había que llorarlos había que inventarlos otra vez.

lunes, 22 de enero de 2007

Es algo hermoso esto de la autosatisfacción, la falta de preocupaciones, estos días llevaderos, a ras de tierra, en los que no se atreven a gritar ni el dolor ni el placer, donde todo no hace sino susurrar y andar de puntillas. Ahora bien, conmigo se da el caso, por desgracia, de que yo no soporto con facilidad precisamente esta semisatisfacción, que al poco tiempo me resulta intolerablemente odiosa y repugnante, y tengo que refugiarme desesperado en otras temperaturas, a ser posible por la senda de los placeres y también por necesidad por el camino de los dolores. Cuando he estado una temporada sin placer y sin dolor y he respirado la tibia e insípida soportabilidad de los llamados días buenos, entonces se llena mi alma infantil de un sentimiento tan doloroso y de miseria, que al dormecino dios de la semisatisfacción le tiraría a la cara satisfecha la mohosa lira de la gratitud, y más me gusta sentir dentro de mí arder un dolor verdadero y endemoniado que esta confortable temperatura de estufa. Entonces se inflama en mi interior un fiero afán de sensaciones, de impresiones fuertes, una rabia de esta vida degradada, superficial, esterilizada y sujeta a normas, un deseo frenético de hacer polvo alguna cosa, por ejemplo, unos grandes almacenes o una catedral, o a mí mismo, de cometer temerarias idioteces, de arrancar la peluca a un par de ídolos generalmente respetados, de equipar a un par de muchachos rebeldes con el soñado billete para Hamburgo, de seducir a una jovencita o retorcer el pescuezo a varios representantes del orden social burgués. Porque esto es lo que yo más odiaba, detestaba y maldecía principalmente en mi fuero interno: esta autosatisfacción, esta salud y comodidad, este cuidado optimismo del burgués, esta bien alimentada y próspera disciplina de todo lo mediocre, normal y corriente.


Hermann Hesse- El lobo estepario

domingo, 14 de enero de 2007

Yo quería ser la mariposa más hermosa del mundo...




"Uno no puede decir cuál es la mariposa más hermosa", dice Andrade*, "porque cada una tiene su propia belleza por su colorido, y porque además a veces son tan raras que tienen unos colores encimas de las alas y otros por debajo".

Director del grupo de investigación "Mariposas de Colombia"

sábado, 13 de enero de 2007

El cuarteto de nos

ya tuve que ir obligado a misa, ya toqué en el piano "Para Elisa"
ya aprendí a falsear mi sonrisa, ya caminé por la cornisa
ya cambié de lugar mi cama, ya hice comedia, ya hice drama
fui concreto y me fui por las ramas, ya me hice el bueno y tuve mala fama
ya fui ético y fui errático, ya fui escéptico y fui fanático
ya fui abúlico y fui metódico, ya fui púdico fui caótico
ya leí Arthur Conan Doyle, ya me pasé de nafta a gasoil
ya leí a Breton y a Molière, ya dormí en colchón y en sommier
ya me cambié el pelo de color, ya estuve en contra y estuve a favor
lo que me daba placer ahora me da dolor, ya estuve al otro lado del mostrador
y oigo una voz que dice sin razón, vos siempre cambiando ya no cambias más
y yo estoy cada vez más igual, ya no sé que hacer conmigo
ya me ahogué en un vaso de agua, ya planté café en Nicaragua
ya me fui a probar suerte a USA, ya jugué a la ruleta rusa
ya creí en los marcianos, ya fui ovo-lacto vegetariano, sano
fui quieto y fui gitano, ya estuve tranqui y estuve hasta las manos
hice un curso de mitología pero de mí los dioses se reían
orfebrería la salvé raspando, y ritmología aquí la estoy aplicando
ya probé, ya fumé, ya tomé, ya dejé, ya firmé, ya viajé, ya pegué, ya sufrí, ya
eludí, ya huí, ya asumí, ya me fui, ya volví, ya fingí, ya mentí
y entre tantas falsedades, muchas de mis mentiras ya son verdades
hice facil las adversidades, y me compliqué en las nimiedades
y oigo una voz que dice con razón
vos siempre cambiando ya no cambias más
y yo estoy cada vez más igual
ya no sé que hacer conmigo
ya me hice un lifting, me puse un piercing, fui a ver al Dream Team y no hubo feeling
me tatué al Ché en una nalga, arriba de mami para que no se salga
ya me reí y me importó un bledo, de cosas y gente que ahora me dan miedo
ayuné por causas al pedo, ya me empaché con pollo al spiedo
ya fui al psicólogo, fui al teólogo, fui al astrólogo, fui al enólogo
ya fui alcohólico y fui lambeta, ya fui anónimo y ya hice dieta
ya lancé piedras y escupitajos, al lugar donde ahora trabajo
y mi legajo cuenta a destajo, que me porté bien y que armé relajo
y oigo una voz que dice sin razón
vos siempre cambiando ya no cambias más
y yo estoy cada vez más igualya no sé que hacer conmigo

jueves, 11 de enero de 2007

Mi mochila, mi cámara, mi libro. Mi cuaderno de viaje, mi pasaporte, mi planchis.
Mi viaje a Cuba.
Mi vuelta al día en 80 mundos....

miércoles, 10 de enero de 2007

La foto salió movida, Julio

Un cronopio va a abrir la puerta de calle, y al meter la mano en el bolsillo para sacar la llave lo que saca es una caja de fósforos, entonces este cronopio se aflige mucho y empieza a pensar que si en vez de la llave encuentra los fósforos, sería horrible que el mundo se hubiera desplazado de golpe, y a lo mejor si los fósforos estan donde la llave, puede suceder que encuentre la biiletera llena de fósforos, y la azucarera llena de dinero, y el piano lleno de azúcar, y la guía del télefono llena de música, y el ropero lleno de abonados, y la cama llena de trajes, y los floreros llenos de sábanas, y los tranvías llenos de rosas, y los campos llenos de tranvías. Así es que este cronopio se aflige horriblenrente y corre a mirarse al espejo, pero como el espejo esta algo ladeado lo que ve es el paraguero del zaguán, y sus presunciones se confirman y estalla en sollozos, cae de rodillas y junta sus manecitas no sabe para que. Los famas vecinos acuden a consolarlo, y tambien las esperanzas, pero pasan horas antes de que el cronopio salga de su desesperación y acepte una taza de té, que mira y examina mucho antes de beber, no vaya a pasar que en vez de una taza de té sea un hormiguero o un libro de Samuel Smiles.
Hoy llueve sobre Buenos Aires. El cielo está tristón, y las calles húmedas y llenas de gente que corre como si nunca antes hubiera llovido.
Y mi paraguas marrón está enterito, sano, y tan cómodo que se esconde en la cartera cuando no tiene que estorbar. Y ojalá fuera un paraguas de esos grandotes, viejos y rotos, como el que alguna vez llevara la Maga en la mano.
Tantas cosas me separan de la Maga, que el paraguas es sólo una anécdota. Tengo más bien mi lado Oliveirano, cortazariano al mango.
Llueve sobre Buenos Aires.
(Yo sospecho que también llueve sobre el Pont des Arts.)


"Y quedó entre el pasto, mínimo y negro, como un insecto pisoteado. Y no se movió, ninguno de sus resortes se estiraba como antes. Terminado. Se acabó. Oh Maga, y no estábamos contentos."

sábado, 30 de diciembre de 2006

Carta abierta al 2006

Mañana termina el año, y cansada de quejas y berrinches, me detengo un momento y me doy cuenta en un segundo de lo feliz que soy. Y si bien nada decisivo pasará mañana por más que el año cambie, no está nada mal reconocer lo bueno y lindo que tenemos, qué tanto.
Porque en este 2006 fui inmensamente feliz.
Porque los seres que más amo están conmigo cada día, y no necesito más que verlos para saber que estoy bien.
Porque tengo un trabajo que disfruto, con unos compañeros maravillosos que me recuerdan todos los días que todavía se puede laburar entre gente buena, sin competencia, sin presiones, entre chistes y buenos momentos.
Porque con ese trabajo gano un sueldo no tan alto como me gustaría, pero lo suficientemente bueno como para permitirme vivir dignamente, dándome casi todos los gustitos.
Miro para atrás, acá nomás y veo todo. Gracias 2006 por permitirme seguir teniendo a mi gran
amiga de toda la vida, Mari, la que me sigue acompañando y con la que sigo llorando de la risa, y de la pena, PERO JURO QUE MÁS DE LA RISA. Porque también me acompañan otras amigas, que siguen firmes a pesar de los años y de las distancias, y otras más nuevitas que me hicieron dar cuenta de que aún de grande se cultivan relaciones hermosas y verdaderas.

Por Daniel, con quien voy y vengo, vengo y voy, pero a pesar de todo, le debo momentos maravillosos y la impagable deuda de haberme hecho creer nuevamente. Y porque sé que está, y porque sabe que estoy. Y eso vale mucho.

Por mis hermanos, uno más especial que el otro, a quienes amo con locura y con quienes tengo una conexión tan fuerte que a veces me asusta decubrir que estamos pensando lo mismo al mismo tiempo. Gracias Juan, Jose y Edu por estar ahí, tan cerca mío y ayudarme a no olvidarme quién soy.

Por mi mamá, a quien le debo tanto y le voy pagando como puedo. Los intereses de tanto amor son inhumanos!!! Porque todavía como cuando era chiquita, el calor de su mano cura mis dolores más terribles. Gracias ma, y acá sigo estando a pesar de las cuadritas que nos separan.

Por mi abuela, que este año nos dio un sustito, pero fue tan fuerte como para recuperarse, y recuperarnos. Por mi tía, que nos manda toneladas de amor desde Tucumán (ya la van a descubrir y le van a empezar a cobrar las encomiendas) y me hace acordar constantemente de lo feliz que fui en aquél barrio Diza, y lo feliz que soy hoy recordándolo.

Por mi papá, que no está acá conmigo ahora que tengo tanto para compartir con él, pero me dejó muchas cosas para seguir queriéndolo. Porque reconozco en mí muchas cosas suyas, y creo que son las buenas, y eso me gusta.
Por mi abuelo Eduardo, que se nos fue hace varios años, pero ya había dejado tanto en mi corazón como para que me fuera imposible dejar de quererlo.
Por ambos, porque siguen estando conmigo guiándome cada uno a su manera, tan distintos, pero tan complementarios.

Por don Manuel, quien me alquiló este departamento que me posibilitó irme a vivir sola y crecer inmensamente. Porque gracias a sus años (o a pesar de ellos) sigue creyendo en la honestidad de la gente y confió en mí y en mi única garantía de palabra.

Por Titi, una perrita hermosa que logró derribar mi barrera anti perros!!! Gracias Titi por los rasguños de bienvenida y por las corridas alrededor de la mesa.

Porque este año aprendí cantidades enormes de cosas, conocí gente que aportó mucho a mi vida, y paso tras paso reafirmo mi posibilidad de caminar sola.
Porque soy feliz con lo que soy, porque soy feliz con lo que tengo, y soy feliz con la gente que me rodea.
Porque a pesar de mi pequeño problemita en el ojo (que estoy segura de que se resolverá pronto) lo tengo todo y más.
Porque soy libre y estoy sana. Y, lo que es mejor aún, ELLOS son libres y están sanos.
Y porque descubrí que puedo tenerlo todo y ser sumamente infeliz si los que amo se enfermaran.Y porque descubrí que puedo no tener nada y ser inmensamente feliz tan solo sabiendo que ellos están bien.
El 2006 tuvo tristezas y alegrías, como todos los años. Pero no vale no ser agradecido y ver lo que realmente importa.
Cuando den las 12 de mañana, lo despediré con una reverencia, porque se lo merece. Y porque cuando uno vivió años jodidos, sabe reconocer lo bueno.
Gracias 2006. Si el 2007 es igual de bueno, ya estoy hecha.
Felicidades a todos, y recuerden que lo único importante es que la gente que uno ama esté bien. Lo otro suma, pero no define.
Les deseo que su 2006 haya sido tan bueno como el mío, y que el 2007 sea aún mejor para todos.

lunes, 11 de diciembre de 2006

jueves, 7 de diciembre de 2006

El 16/12


A la cancha de Boca por Laguna,

va soñando: hoy ganamos el partido

la jermu que me engaña con la Luna...

lunes, 4 de diciembre de 2006

Carlitos Balá




Y sí, pasan los años y una crece, y en mi caso me hice cada vez más escéptica, más crítica, más desconfiada. Sin embargo, sucede que todavía me encuentro con cosas y/o personas que me remiten a mi infancia, y me hacen alegrar el corazón con un calorcito especial.
Eso me pasó hoy. Recorriendo blogs encontré uno en donde posteaban una foto de Carlitos Balá y se comentaba al respecto.
Carlitos Balá fue parte mi mi infancia. Y mi infancia fue tan feliz!!!
Por eso, a pesar de que ya no creo en mucha gente, y a pesar de que estoy convencidísima de que hoy todo es plata, y más aún el negocio de la tv, CREO EN CARLITOS BALÁ. Qué se yo por qué. Porque sí. Porque a mí me hizo feliz y porque el cariño es así, irracional.
Y cada vez que lo veo me da ternurita, como si fuera mi abuelo o algo así.

Y en la vida hay que recordar siempre, y darnos el permiso de volver a ser chicos aunque sea por un ratito che.